Arqueológicas: Las ruinas de
Huaytará en la provincia de Castrovirreyna con un total de 1200 restos
agrupados en 20 zonas de diversas épocas
Hijo ilustre de Huancavelica
Alcides Delgado
Las ruinas
arqueológicas de Huaytará y Uchkus Inkañán, por sus atributos, muestran
la obra de un pueblo altamente
civilizado. En total han sido clasificados unos 20 grupos arqueológicos,
que guardan más de mil restos de gran valor
histórico.
Entre las principales ruinas destacan los el centro arqueológico de Inka
Wasi, el Morro de Arikac, el Panteón, Puca Rumi, o Santa Catalina. El
Palacio Incaico de las Dos Ventanas, sobre cuyas bases se edificó la iglesia
de San Juan de Huaytará, con sus famoso muros de piedra labrada. La Plaza de
los Regocijos o Huacaypata es una especie de baluarte defensivo contra las
invasiones, y está formado por tres agrupamientos donde hay tumbas, chullpas,
adoratorios, calles, canales, vericuetos, plazas y viviendas. Las aguas
termomedicinales de San Cristóbal, son famosas. Las lagunas de Choclococha y
Oroncocha, magníficas en belleza y ricas en
truchas. La
ruta a Castrovirreyna es impactante por sus agrestes paisajes
DISTRITO DE HUANCAVELICA
Restos arqueológicos de Yanamachay y Ayamachay
DISTRITO DE YAULIi
Complejo arqueológico de Uchkus Inkañan
Ruinas de Atalla que corresponde a la época de apogeo de la cultura Chavin.
DISTRITO DE ACORIA
Ruinas de Intihuatana, Ccaccasiri, Ayamachay, yachacemarca y las cuevas de
Cabramachay.
DISTRITO DE CONAICA
Ruinas de Orccon, Puncorccon, Accryanco y Larmis que corresponden a la
cultura Wari.
DISTRITODE HUANDO
Ruinas de Cacoroccacc y sachamarca, pertenecen a la época Pre-inca.
DUSTRITO DE HUAYLLAHUARA
Ruinas de laive, que pertenece a la época Pre-Inca.
DISTRITO DE IZCUCHACA
Ruinas de Sachamarca y Luquiac, que corresponde a la época Pre-Inca.
DISTRITO DE MOYA
Ruinas de Shanqui.
DISTRITO DE NUEVO OCCORO
Ruinas de Ccorimina, que data de la época colonial.
DISTRITO DE PALCA
Ruinas de Yanaccacca, Cabracancha, Orccopata y Huaytapallana.
DISTRITO DE VILCA
Ruinas de Ranra ranra, Piana y Uchcupampa, datan de épocas pre-incas.
DISTRITO DE LARIA
Ruinas de Pirhuayocc, que corresponden a la cultura pre-inca
DISTRITO
DE HUAYLAY GRANDE
Restos arqueológicos de Huayllay
DITRITO DE LIRCAY
Ruinas de Pucará, Punta y Ahuay.
PROVINCIA DE HUAYTARA
DISTRITO DE HUAYTARA
Palacio Incaico de las dos ventanas, los baños del Inca, centro arqueológico
de Inca-wari, Copayocc y el Morro de Arica y el panteón, el Pucarumo o Santa
Catalina, Huacaypata o plaza de los regocijos.
DISTRITO DE QUITO ARMA
Restos arqueológicos de Wirajocha Perla.
MUSEOS Y MANIFESTACIONES
CULTURALES
PROVINCIA
DE HUANCAVELICA
Distrito
de Huancavelica
Museo de Antropología y arqueología, "JULIO RUIZ PIMENTEL", donde se
explican las eras arqueológicas, el poblamiento de América y la antigüedad
del hombre en Norteamérica, México y Perú.
MUSEO DE ARTE POPULAR " SERGIO QUIJADA JARA", donde se expresan las
manifestaciones culturales de Huancavelica.
PROVINCIA DE HUAYTARA
DISTRITO DE HUAYTARA
MUSEO SAMUEL HUMBERTO ESPINOZA LOZANO.
LOS LUGARES HISTORICOS
PROVINCIA DE HUANCAVELICA
DISTRITO DE HUANCAVELICA
la Mina de santa bárbara explotada desde tiempos inmemoriales, por los
aborígenes ubicada en el cerro Chaccllatacana. El Arco de Santa Inés pata o
Arco del triunfo, facilitaba la entrada y orientación a la Villa de
Huancavelica; Casa hacienda Santa Rosa, es una casona señorial de patios
amplios y una pequeña iglesia al centro de una plaza empedrada rodeada de un
paisaje nativo.
DISTRITO DE IZCUCHACA
Puente Colonial de Izcuchaca, construida en la parte más estrecha del curso
del Río Mantaro, hecha a base yeso y cal.
LOS MONUMENTOS RELIGIOSOS
PROVINCIA DE ANGARAES
DISTRITO DE LIRCAY
Iglesia matriz de Lircay
DISTRITO DE HUAYLLAY
GRANDE
Iglesia del Señor de Huayllay, construida en la época de la colonia.
PROVINCIA DE
CASTROVIRREYNA
DISTRITO DE CASROVIRREYNA
Iglesia matriz de Castrovirreyna
PROVINCIA DE TAYACAJA
DISTRITO DE PAMPAS
Iglesia matriz de Pampas
PROVINCIA DE HUANCAVELICA
Distrito de Huancavelica
Las Iglesias: Catedral o Matriz de San Antonio, Santo Domingo, Santa Ana,
San Sebastián, San Francisco, San Cristóbal, de Ascensión y de Santa Bárbara.
DISTRITO DE ACORIA
Iglesia matriz de Acoria
DISTRITO DE CONAYCA
Iglesia de la santísima Trinidad de Conayca
DSITRITO DE HUANDO
Iglesia Colonial de Huando
PROVINCIA DE HUAYTARA
DISTRITO DE HUAYTARA
Iglesia San Juan Bautista.
La
crianza de camélidos sudamericanos (alpacas, llamas y vicuñas), es una de
las principales actividades económicas de la provincia
La agricultura de sus
quebradas es también importante, pues es proveedora de alimentos. Lo
resaltante lo constituye la producción de más de 250 variedades papa nativa
en el distrito de Yauli.
La artesanía textil
(multicolor y plano) de las comunidades rurales y el tallado o repujado en
cuero, son actividades que reflejan la laboriosidad, ingenio y la capacidad
de los artesanos huancavelicanos
Partiendo de la Plaza de Armas, por camino
hacia Pisco llegaremos a Lachocc situada a 4,070 m.s.n.m. y nos desviamos
hacia Cachimayo por carretera afirmada, haremos una caminata de 25 minutos
desviándonos de la carretera para observar el Río y Catarata Yuguillo y el
Río Cachimayo (de agua salada), podremos observar el colegio de Cachimayo y
se continuará el viaje a pie hasta el nevado Altar, la caminata
aproximadamente dura 3 horas, luego seguimos la caminata hacia Cuchillopata
o Jatun Cuchillo otro nevado de importancia para luego seguir nuestro viaje
y visitar el nevado “Citaq” lugar donde ubicaremos el campamento para
pernoctar, para por la mañana siguiente muy temprano explorarlo; se
levantará el campamento y nos dirigiremos al cerro Saqsaylla, de ahí nos
dirigiremos a Lachocc en caminata de 2 horas y abordar el transporte que nos
llevará de retorno a Huancavelica. Circuito de dos días
El Departamento de Huancavelica
es una
circunscripción
regional del
Perú situada en la zona centro-sur del país. Su escarpada jurisdicción
comprende territorio de ambas vertientes de la
Cordillera de los Andes con algunas zonas cubiertas por la
selva amazónica en su sector norte.
Huancavelicano
Alcides dando un concierto de musica clasica andina con la
orquesta sinfonica en Europa-Francia
La
historia del departamento de Huancavelica se remonta hacia el período
Preincaico, con los primeros pobladores en los
territorios de Yanamachay, Choclococha, Waracomachay y Ventanayoq,
aproximadamente hace diez mil años; asimismo,
esta etapa corresponde al desarrollo de sociedades como Wari,
Chankas y Huancas.
Mientras se desarrollaba el Imperio Incaico en el Perú, en el
departamento se establecía el reino de los Anccaras,
divididos en los curacasgos de los Astos y los Chankas hacia el año 1440
d.c. La victoria de Pachacutec sobre los Chancas, permitieron a los
Inkas establecer sus centros de control en Uchcus, Huaytará, Tambo
Colorado, Parcostambo, Tinyapuquio y Paucará, hasta la llegada de los
españoles
Ríos más importantes:
Mantaro, Pampas, Huarpa, Huancavelica y Chunchanfa.
Durante el
Virreinato del Perú, en (1564),
se descubrieron las minas de azogue, entre las que destacan la
mina Santa Bárbara y se inició el auge de la entonces ciudad de
Huancasvil, localizada en la entonces region de los Wankawillka (En español
"lugar habitado por los nietos de los Wankas"), antigua jurisdicción de
Huamanga.
CIRCUITO UCHKUS INKAÑAN
Partiendo del Barrio de Santa Ana
en la localidad de Huancavelica, en bus por carretera asfaltada, ruta
a Huancayo, a 4.5Km. encontraremos la casa hacienda Santa Rosa.
Continuando el viaje a 16.2Kms. hallaremos las impresionantes rocas de
“SACHAPITE”; integradas en un bosque rocoso. En él km. 24.7
encontramos el Gran Centro Arqueológico Incaico de “UCHKUS INKAÑAN”.
Por un camino de herradura a
7.2Km. cuesta abajo se encuentra el distrito de Yauli pintoresco
pueblo, conservador de sus ancestrales costumbres, poseedora de una
artesanía colorida y hermosa; donde se disfruta la deliciosa papa
larga con queso; para luego en horas de la tarde abordar el servicio
de trenes emprendiendo el viaje de retorno a la “Villa Rica de Oropesa”
- Huancavelica
El
Virrey del Perú
Francisco de Toledo dispuso que se trazara y fundara la
Villa Rica de Oropesa. Debido a la fama de riqueza de sus minas de
oro y de
plata, la
ciudad empezó a poblarse rápidamente con mineros, comerciantes y aventureros.
La ambición fue tal que rápidamente entraron en funcionamiento 43 minas,
pero la avidez de aquellos
hombres no les dejó prever el agotamiento de los yacimientos
Los atractivos de la
ciudad de Huancavelica están constituidos, entre otras, por las
iglesias, casonas, portadas y puentes coloniales; la piscina de aguas
termales de San Cristóbal; la mina de mercurio Santa Bárbara. Entre
las festividades tradicionales pueden mencionarse a la Fiesta del Niño
Dulce Nombre de Jesús (de Adoración de los Reyes Magos, 6 de enero);
la Fiesta del Niño Perdido o de los Negritos (14 de enero); la Semana
Santa, en la que además de las procesiones pueden apreciarse el
popular cuchuscha en la plaza del Barrio de Santa Ana; la Fiesta de
las Cruces y de las Corridas de Toros; Todos los Santos y el Día de
los Muertos (1 y 2 de noviembre) y la Fiesta de Navidad, en la que
puede observarse el contrapunteo de los Danzantes de Tijera en el
atrio de la Iglesia de San Francisco
La Viga Wantuy
El 25 de junio fiesta
costumbrista que subsiste hasta nuestros días en la Provincia de Acobamba,
que en castellano quiere decir “cargar el tronco”, en este caso es para
proveerse de combustible para los festejos de la fiesta patronal.
Como referencia
histórica, manifiestan los paucarinos y andabambinos, que antes que
existiera la carretera Huancayo – Ayacucho; ni aún el ferrocarril de Lima a
Huancayo, las tropas de caballería e infantería obligadamente pernoctaban en
esa zona para resguardar a la ciudad de Ayacucho, donde se selló la
Independencia Americana.
En el itinerario del
viaje de la tropa, Paucará era el lugar de descanso. Los moradores de
Paucará así como los de Acobamba, tenían que constituirse con su “Varayoq” a
la cabeza llevando combustible y víveres consistente en reses, carneros y
varias cargas de leña, por lo que para evitar sorpresas, los comuneros por
previsión ya tenían vigas secas traídas de las quebradas de Anco.
Posteriormente las vigas no solamente servían para convertirlas en
combustible sino para obras públicas o en todo caso para levantar arcos para
la procesión del Santo Patrón, para la construcción o reparación de Iglesias,
escuelas, o casas comunales. Cada “Varayoc” organiza la faena
aprovisionándose previamente de coca, cigarrillos, tragos, merienda y chicha,
la cordial invitación se hace a través de cánticos en quechua. En la víspera
del viaje el “Varayoq” nuevamente efectúa el “Jayaku”, esta vez con
acompañamiento de “Pincullo y Tinya”, recorriendo las calles y anotando el
nombre de quienes van ha salir al día siguiente. Efectivamente el varayoq
reúne en la plaza principal con sus familiares y allegados. Algunos “maqtas”
disfrazados con piel y cabeza de venado cual coraza y casco los mismos que
son decorados con cintas de diferentes colores y las muchachas adecuadamente
ataviadas comienzan el viaje con los “varayoq” a la cabeza, al son de los
pincullos, tinyas, cantos y “harawi”. La Juventud se entusiasma con dos o
tres tragos que han saboreado, y para que el viaje no sea cansado cantan.
Llegado al lugar donde
se hallara el material deseado; en medio de cánticos y trago; el árbol es
cortado. Concluido con el acto ceremonial del corte del árbol; los jóvenes
se alistan y preparan sus “kirmas” que consiste en atar y amarrar con
gruesas sogas atravesadas por palos a la viga, con las mismas ramas; a una
distancia de un metro y medio; los que son cargados por varones en un número
de cinco o seis a cada lado, es decir por 10 o 12 parejas; naturalmente
según el espesor y peso de cada viga. La parte delantera del árbol es atada
con cabresto trenzado del cuero de toro que es jalada por las muchachas,
iniciando el viaje al son de tinya, pitos, pincullus y el canto de las
pasñas, vigorizados por el alcohol, chicha y coca. El viaje se realiza por
caminos pedregosos, angostos y escabrosos. El sudor de los mozos es secado
por las muchachas, quienes están atentas en recoger cualquier prenda que se
caiga. La compañía de las pasñas les infunde más valor y aliento a los
varones que rápidamente avanzan con su pesada carga.
La entrada al pueblo es
muy ceremoniosa; cada uno de los “varayoq” ingresan montado sobre la viga,
libando caña e invitando a los acompañantes, que luego de dar un recorrido
triunfal, la viga es dejada en la plaza principal.
El Huaylas Trilla y
Trompeo
El 30
de Agosto en la zona de Acobamba se denomina qachuwa y en otros lugares de
la región se llama Huaylas trilla. Se halla ligada a las actividades
agrícolas y se realiza en la época de cosecha de trigo y cebada. Es
practicado por los jóvenes campesinos de ambos sexos cuando las gavillas ya
han sido secadas y apilonadas en la eras. El dueño del predio luego de
proveerse de aguardiente, coca, cigarro y chicha de molle o de “jora”,
invita especialmente a las mozas solteras o pasñas casaderas, así como a los
maqtas o joven adolescentes de la comunidad, para el famoso Huaylas Trilla,
que consiste en un animado baile y fuerte zapateo sobre las gavillas para
separar los granos al son de cantos con el acompañamiento de charangos y
rondínes.
La
noche fijada para el huaylas en una “era”, es noticia que se esparce como un
reguero de pólvora entre la enamoradiza juventud, que escoge las noches de
luna por ser más propicia para sus cuitas. Los maqtas y pasñas, por sinuosos
senderos comienza a llegar a la “era”, cada cual disfrazado para no ser
reconocido. Los hombres con sus chalecos o “loqos” multicolores y con
sombreros amarrados con pañuelos de algodón en la mandíbula, con sus
infaltables watanas y maquitus, ataviados también con ponchos y bufandas que
les cubre casi toda la cara. Las mujeres con sus “ucunchas” bordados y sus
“walis” o centros de bayeta azul o negro con múltiples vastas, con llicllas
y pullos multicolores; su gran pañuelo “inisku” al cuello, sombrero de lana
de oveja adornado con cintas tejidas y flores, señal de soltería. Algunos
maqtas artistas portan charango o bandurrias y rondínes mientras que algunas
mujeres sus “trompas” que son pequeños instrumentos metálicos que se
ejecutan con un solo dedo colocando a la boca.
Los concurrentes que generalmente suman entre
18 a 20 jóvenes de ambos sexos que son recibidos por el dueño, quien los
invita a sentarse en torno a la “era” previa libación de sendas copas de
aguardiente o por lo menos de “verde lojo” (ron), coca y cigarrillos.
Después de una amena “Chakchapada”, los mozos empiezan con el “Harawi”;
anunciando a los “Maqtas” la iniciación de la faena o “huaylas trilla”.
Continúa el huaylas trilla en medio de la alegría general, sobre todo
entusiasmado por el trago y la coquita dulce. Las “pasñas” giran en torno a
la “era”, mientras que los mozos rítmicamente siguen zapateando sobre las
gavillas del trigo. Pasada la media noche, las espigas ya están desgranadas.
Es hora de tomar aliento, para proseguir con los diferentes juegos como: “el
león y el zorro”, “el sacha tiray” (extraer el árbol), “la paka paka” (las
escondidas), la corrida de toros, luego el trompeo o “champa tikray”, dando
fin a la madrugada con el “SAWANAKUY - KULLKUY”, que no es sino cargar con
la chalina a las muchachas con rumbos desconocidos.
La Danza de Gala o Danza de las Tijeras
Baile pagano de origen medieval
quienes mediante la danza demuestran habilidades extraordinarias del cuerpo
y de la prestidigitación, todo ello asociado a lo demoniaco. Según la
tradición, la danza es competitiva, de barrio en barrio, de pueblo en
pueblo. La sangre no hace mella, primando el dominio mental y el manejo
corporal a fin de brindar adoración a la Virgen de la Natividad, Niño
Lachocc, Niño Nativo y Niño Manuelito.
Los Tusuq, Layjas, antecesores de
los danzantes de tijeras, eran considerados sacerdotes, adivinos, brujos y
curanderos, los cuales eran muy respetados por el pueblo. Al llegar los
españoles a desterrar las ancestrales costumbres agrícolas para establecer
la mita minera, fueron también los principales perseguidos, puesto que se
resistían a abandonar sus tradiciones ancestrales.
Llamados entonces “supaypa wawan”
que significa “hijo del diablo”, se refugiaron en las alturas más inhóspitas.
Como los españoles no lograron borrar la cosmovisión y mitología andina,
aceptaron integrarlos a su sociedad con la condición de que danzaran en
honor al dios occidental; es decir, que participaran en los rituales de
Religión Católica, con el cual someterían a los pueblos.
En la actualidad la danza de tijera
es una danza clásica, ritual de carácter mágico y religioso, en la que se
representa coreográficamente los espíritus de la pachamama, yacumama,
hanaccpacha, ucupacha y otros wamanis que son los dioses andinos; así como
los diferentes aspectos de la vida del poblador de la región. Históricamente
su escenificación está vinculada a movimiento mesiánicos andinos o de
reivindicación religiosa y cultural en sectores de una raíz prehispánica
coreográfica, la danza está influenciada por los bailes que los españoles
trajeron consigo, especialmente las jotas, contradanzas y minues, así como
por la vestimenta de grandes señores virreynales.
El uso de las tijeras, constituida por una
tijera herma y otra macho, se debe a un proceso histórico donde los tusuq,
sometidos a las explotaciones mineras y de fundiciones, buscaban una
aleación de metales que expresasen sus sentimientos y los espíritus de sus
antepasados.
El atuendo de los danzantes es variado,
dependiendo del personaje y las circunstancias. En la época colonial
empezaron a imitar los brillantes uniformes militares, con ciertos cambios
de acuerdo al gusto personal. Así, los bordados con hilos metálicos fueron
poco a poco representando los seudónimos de los danzantes y figuras de la
naturaleza que aparecen en los trajes actuales, integrados por plumajes,
sombreros, peluca, pechera, camiseta, casaca, faja, pantalón, mangas,
medias, plantillas o zapatillas, pañuelos, guantes, y por supuesto tijeras.
La danza se puede clasificar en danza mayor o
de competencia, llamado Atipanacuy; danza menor o Qolla alva que se baila
por las noches; y zapateos, ejecutados en las festividades navideñas. Los
danzantes tienen una vocación casi sacerdotal, iniciando su aprendizaje, que
se transmite de generación en generación, durante la infancia.
Una ocasión propicia para apreciar esta danza,
es el 25 de diciembre de cada año, donde realizan el Atipanacuy, en el altar
de la Iglesia San Francisco en la ciudad de Huancavelica. Está usted
invitado.